La mañana del 6 de julio, Rioverde despertó con una noticia que llenó de tristeza a cientos de familias: el fallecimiento de don Pedro Díaz Fernández, quien a sus 81 años dejó una huella imborrable entre generaciones de clientes que durante más de medio siglo disfrutaron de sus tradicionales elotes y "marranadas".
Por más de 50 años, don Pedro acudió puntualmente, junto con sus hijos e hija, al costado de la Plaza Fundadores y la calle Colón, lugar que convirtió en un referente para quienes buscaban el inconfundible sabor de sus elotes y, sobre todo, el trato amable que siempre lo caracterizó.
Con una sonrisa recibía a cada cliente y la pregunta era casi obligada: "¿Cómo lo quiere?". Aunque muchas veces ya conocía el gusto de quienes lo visitaban con frecuencia, nunca dejaba de preguntar. Ese gesto sencillo, sumado a su calidez y respeto, hizo que más que un vendedor, fuera considerado un amigo por muchas personas.
Su trabajo honrado permitió sacar adelante a su familia y sembró en las nuevas generaciones el valor del esfuerzo diario. Sus hijos continúan con la tradición familiar, mientras que varios de sus nietos han logrado convertirse en enfermeros, enfermeras, maestros y maestras, sin olvidar las enseñanzas y el ejemplo que recibieron de él.
Don Pedro era ampliamente conocido no solo por los habitantes de Rioverde, sino también por paisanos que, cada vez que regresaban a su tierra, buscaban su puesto para volver a disfrutar del sabor que durante décadas los acompañó y del trato cordial que siempre recibían.
Su ausencia dejará un vacío en uno de los espacios más emblemáticos del centro de la ciudad, donde prácticamente nunca faltó, sin importar el calor, el frío o la lluvia. Su constancia, dedicación y sencillez permanecerán en la memoria de quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.
Familiares informaron que será despedido con una misa de cuerpo presente y posteriormente recibirá un homenaje en el lugar donde trabajó durante gran parte de su vida, antes de ser sepultado en el panteón municipal.
Aunque don Pedro ha partido, su legado seguirá vivo en la tradición que hoy continúan sus hijos y en el recuerdo de miles de clientes que siempre lo recordarán por su trabajo, su amabilidad y el cariño con el que atendía a cada persona.
Información: Gabriela Zamudio
Mas de esta seccion: Regional
Nota:Este espacio es para que opines con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características apropiadas, será eliminado definitivamente.