Vía: INAH.
Luego de su participación en la 37 Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia (FILAH), el arquitecto y arqueólogo Alejandro Villalobos Pérez bajó a los sótanos del Museo Nacional de Antropología (MNA), donde se resguarda el Archivo Nacional de Arqueología (ANA) y, en presencia de personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), familiares y alumnos, donó un ejemplar original de la tesis de Román Piña Chan, en un emotivo acto, justo en agosto, cuando el maestro se lo obsequió, hace 29 años, durante una visita a Teotihuacan.
Posiblemente se trate del único ejemplar original que se conserve de la tesis El horizonte Preclásico del Valle de México, con la cual quien fue uno de los arqueólogos mexicanos más importantes del siglo XX, se tituló en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) y, de manera simultánea, obtuvo el grado de maestro en Ciencias Antropológicas por la UNAM.
“Este trabajo de Román Piña Chan abre la Colección de Tesis del Fondo Alejandro Villalobos que, desde abril de 2025, se encuentra bajo resguardo del ANA de la Coordinación Nacional de Arqueología, con sede en el MNA”, anunció el arquitecto al entregar el texto, al que luego agregará originales de las tesis de licenciatura de los arqueólogos Ignacio Bernal y García Pimentel y Alberto Ruz Lhuillier.
La responsable de la Unidad de Procuración de Fondos y Alianzas Estratégicas del INAH, Noemí Cortés Gallardo Mondragón, explicó que hace dos años, el INAH invitó Alejandro Villalobos a la ceremonia de donación de los títulos de Manuel Gamio, que fueron entregados al ANA, y dijo que él también haría una donación.
En 2025, el arquitecto donó a la nación su archivo documental, bajo la denominación Fondo Alejandro Villalobos, con acervos de sus maestros Ignacio Marquina Barredo (1888-1981), George F. Andrews (1918-2000) y Paul Gendrop Francotte (1931-1987), tres grandes del estudio de la arquitectura mesoamericana, así como materiales de su labor profesional de más de 40 años. El fondo consta de 45,544 documentos, planos, fotografías y láminas sobre urbanismo prehispánico.
Asimismo, en aquel momento Villalobos ofreció entregar las tesis originales de los arqueólogos Román Piña Chan, Ignacio Bernal y Alberto Ruz Lhuillier. Este 13 de agosto entregó la primera, refirió Cortés Gallardo.
Luego de la segunda donación al INAH, el arquitecto trajo a la luz los recuerdos de agosto de 1997 cuando, con motivo de las excavaciones en La Ventilla, en Teothuacan, Piña Chan y él fueron invitados por el arqueólogo Rubén Cabrera Castro a realizar una visita.
“Concluido el recorrido fuimos convocados a departir en un patio, recién recuperado, del Centro de Estudios Teotihuacanos, detrás de la Pirámide del Sol. Fue entonces que me acerqué a mi maestro Piña Chan para entregarle su tesis original y pedirle que me obsequiara un autógrafo en una fotocopia de la misma, que ya tenía preparada. Antes de que los mezcales surtieran efecto, le dije que me permitiera el suyo para ponerle un regalito en las manos. Él estaba en su silla de ruedas, adaptada para ser elevada por tamemes:
“’Acá se lo detengo, usted no vea’. Le puse la tesis en las manos. Al abrir los ojos se le pusieron rojos y se llenaron de lágrimas que nunca derramó. ‘¡Mi tesis!, ¿Por qué la tienes tú?’, dijo. Le respondí que el arquitecto Marquina dejó bajo mi resguardo su enorme legado y esta tesis estaba en una de las secciones especiales. ‘Por eso la tengo y hoy se la traje’. Luego le confesé que minutos antes, la doctora Beatriz Barba me había dicho que primero le pidiera permiso de fotocopiarla y solo si lo autorizaba usted, solicitarle su autógrafo, ya que saqué las copias sin su permiso.
“Piña Chan exclamó: ‘¿Eso te dijo la doctora Barba?, ¡Dame una pluma!’ Saqué mi pluma fuente de ‘arqui’, pensando que firmaría las copias… Entonces vino la magia, la serendipia: Piña me firmó su original.
“Desde agosto de 1997, hace casi 30 años, este tesoro me ha acompañado con esa carga emotiva, por su contenido, por el papel que tiene esta tesis en la construcción de conceptos esenciales para la arqueología mexicana, por la incansable contemplación de los esquemas, dibujos, mapas y gráficas que le integran. Por el tacto de la máquina de escribir sobre el hoy amarillento papel bond, y lo nítido y perenne de la tinta china sobre el papel vegetal, albanene, fotográfico o herculene, así como por la conmovedora originalidad propia de esos documentos, hechos a mano y con el alma”, finalizó Villalobos Pérez con motivo de la entrega al ANA.
Cabe recordar que Román Piña Chan y Alejandro Villalobos firmaron como coautores la biobibliografía del arquitecto Ignacio Marquina Barredo, publicada en Historia de la antropología en México, Tomo X, “Los protagonistas”, coordinada por Lina Odena Güemes y Carlos García Mora (INAH,1988).
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